"Un mejor orden de cosas no puede ser producido por modificaciones de naturaleza puramente política, sino sólo por una transformación radical de las condiciones económicas existentes, de manera que la tierra y todos los medios de la producción social no queden como propiedad privada en manos de minorías privilegiadas, sino que pasen a la posesión y a la administración de la comunidad. Sólo así será posible que el objetivo y la finalidad de toda actividad productiva no sea la perspectiva de comodidades personales, sino la aspiración solidaria a dar satisfacción a las necesidades de todos los miembros de la sociedad".
Yo encuentro en el cuestionamiento un hábito muy constructivo. Hoy me di cuenta de que algunas personas confunden cuestionar con criticar, y es que a veces del cuestionamiento se deriva alguna crítica, constructiva o no. Me gustaba mucho dar una clase en un jardín de niñxs, donde aprendían a cuestionar cada cosa que se les enseñaba. Así desarrollaban el pensamiento crítico. Lo malo es que no todo mundo toma bien que se le cuestionen las cosas, y la maestra que les daba el resto de las clases se enfurruñaba un poco cuando llegaba al salón y los niños estaban jugando con juguetes "para niñas". Creo que las personas crecemos como tales cuando nos cuestionamos las cosas, nuestras posturas y opiniones, por difícil que sea. Por ejemplo yo, después de años de hablar de la explicación social de la violencia de género, me lo empecé a cuestionar. La violencia no puede ser explicada con un solo factor, creo yo, y eso es lo que algunas feministas veníamos haciendo desde tiempo atrás...
Comentarios