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Sobre el perdón y el enojo enmohecido

Mi bisabuela tenía 107 años el día que se murió. Antes de eso le preguntaban cómo hacía para vivir tantos años, y contestaba: "no guardo un agravio por más de tres días". Después, ya a solas con sus bisnietas y bisnietos, nos decía que sepa la chingada por qué estaba viviendo tanto, que tal vez se le había olvidado a Dios. Me parecía ver miedo en su cara, pero nunca he sido buena para interpretar gestos así que puedo estar equivocada. Decía que si bien no sabía por qué estaba viviendo tanto, era cierto que no valía la pena guardar rencores. He pensado mucho sobre eso últimamente, porque tengo la impresión de que hay demasiado enojo en el ambiente. Las injusticias a las que han sido sometidos los grupos vulnerables son razón más que suficiente para estar enojada. Entiendo el enojo que sentimos las mujeres que no podemos salir a la calle tranquilamente sin que un hombre nos joda el día o la vida. Pero también estoy cansada de tanto enojo.  Siempre he sido este cúmulo de contrad
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Generación de cristal

La señora con la que estaba hablando del tema dice que el problema de las nuevas generaciones se ofenden por lo que sea. Dice que "en sus tiempos" eso no pasaba, que la gente aguantaba más porque tenían la vida más difícil y eso te hace priorizar y no perder el tiempo ofendiéndote por nimiedades. Me da demasiada curiosidad de dónde sacarán esa información. Es como un análisis social sobre toda una generación a la que pertenecen personas terriblemente diferentes entre sí. ¿Cómo las clasifican a todas de un madrazo en un par de características de personalidad? Mi formación como neuropsicóloga me permite explicarles que hay una parte del cerebro que pone a la gente bien a la defensiva y si les dices: "eh, Luis, me gustan mucho las peras", las puedes hacer enfurecer. Pero esas personas tienen siglos existiendo. Así que la señora definitivamente no se refiere a la parte del cerebro que pone a la gente bien a la defensiva.  Dice que ya no les puedes decir nada porque se e

¿La felicidad del martes?

O es que se volvió otoño y cuando hay otoño en el aire las cosas cambian. ¿Nos gusta a todas los casi finales? Los jueves, las 7 de la tarde, octubre, el morado. A lo mejor es que estábamos hartas del año porque ha sido difícil y de pérdidas y muertes y muchísima confusión, pero octubre es como el inicio del fin y queremos creer que el desmadre se va a componer cuando se acabe el año. Porque así somos las personas. Tontas. Estos días he estado demasiado consciente de lo afortunada que soy de vivir en una ciudad tan, tan bonita. De que siempre esté nublado y cuando hace sol es inofensivo. Casi todo me parece fácil y bonito. Tal vez es Hannah y vivir con ella. Estar enamorada. Que me paguen por jugar todo el día, prácticamente. Estar rodeada de personas brillantes, capaces de tener conversaciones con muchos matices y casi ningún dogma. Era todo lo que quería, por lo que escapé del rancho horrendo ese donde vivía. * * * * *  El rancho horrible donde vivía tiene las lluvias de verano más h

La incomodidad del domingo

No puedo concentrarme y me dicen que es normal porque estoy en el último año del doctorado. Mi terapeuta dijo que era porque así se siente cualquiera con la pandemia. También dicen que es porque tengo problemas de concentración, pero sé que es algo más que eso.  Me han contado que los domingos la gente tiende a sentirse triste, sobre todo cuando no tienen pareja o amistades con planes atractivos que igual van a rechazar. No me ha pasado los domingo porque todos los días se me hace idénticos. Estoy tan desorganizada y con la mente en todas partes que me despierto siempre a la misma hora y me duermo después de horas de intentarlo. Me está costando demasiado trabajo escribir. Perdí el apetito, y menos mal porque ya no me queda la ropa. Perdí las ganas de todo, y las ganas de que me den ganas. Todo me sabe a cera, y a veces siento que voy a llorar sin entender el motivo. No puedo llorar aunque quisiera. No estoy triste. La verdad es que no sé qué siento. ¿Será lo mismo que siente la gente

¿Y cómo podría cuestionarme todo?

He regresado muchas veces a lo que escribí hace años, y la mitad de las veces me desconozco. Yo sé que es saludable cuestionarnos todo, y porque creo que es la única forma de crecer, se me hace necesario cuestionar nuestras propias creencias. Encontré por ahí una entrada de este blog que habla de Richard Dawkins. No tengo idea qué edad tendría cuando lo escribí, pero estaba muy fascinada con él. Supongo que porque habiendo crecido en un pueblo católico horrible, se me hacía maravilloso que alguien desafiara al poder que en mi mentecita, representaba la iglesia católica. Pasaron demasiados años, y me tocó ver de cerca la islamofobia que gente como él atiza con sus discursos. Para una pequeña mexicana viviendo en un horrendo rancho católico, Dawkins era un héroe. Para todas mis amistades musulmanas, el señor no hace otra cosa que alimentar el discurso conservador que dice que es el islam el causante de muchos problemas que enfrenta la gente europea (la gente blanca, supongo). No h

Sobre la indiferencia

Muero de curiosidad pero no me atrevo a preguntar directamente a la gente que piensa así. ¿Por qué no les importa lo que nos pasa a las mujeres? ¿Por qué prefieren usar su energía en cuestionar los métodos de las feministas que en hacer algo por ayudarnos a que el mundo sea más seguro para nosotras? ¿Por qué no comparten posts feministas en sus redes? ¿Por qué no van a las marchas? ¿Por qué cambian de tema cuando lo hacemos? Creo que lo que intento entender es ¿por qué la indiferencia? Y no lo pregunto directamente a esos y esas que son indiferentes, porque lo van a negar. Porque lxs he oído referirse a la gente indiferente como "los otros". Porque se dicen de izquierda. Porque dicen que en sus casas no había machismo ( porque su papá "ayudaba" en la casa y les hacía desayuno a veces ). Porque dicen que nunca han conocido a una morra que la hayan violado (si a mí me violaran, ustedes serían las últimas en saber). ¿Por qué, si no van a ayudar, sí pueden usar su tie

¿Está de moda ser bisexual?

Una amiga y yo dimos un taller para adolescentes, sobre género, sexualidad, y prevención de violencia en el noviazgo. Durante el taller, una de las asistentes le contó al grupo que era lesbiana. Otra más me contó en privado que era bisexual. Cuando le conté a una de mis compañeras cómo había ido el curso, me preguntó si yo creía que la bisexualidad estaba de moda, porque hay varias chicas famosas que han dicho ser bisexuales. Me preguntó si no sería que todas querían ser como Miley Cirrus* y decirse bisexuales porque se oía cool . Como muchas otras cosas, nos preguntamos si sólo es que no ser heterosexual está más aceptado que antes, o si efectivamente, la orientación sexual está cambiando. O si no está cambiando, pero los y las adolescentes pusieron de moda la bisexualidad. Según un artículo de The Telegraph, sólo un tercio de la generación Z se identifican como heterosexuales. Mi infundada hipótesis es que hay más apertura y sólo están saliendo del clóset con más frecuencia que