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Entradas

La incomodidad del domingo

No puedo concentrarme y me dicen que es normal porque estoy en el último año del doctorado. Mi terapeuta dijo que era porque así se siente cualquiera con la pandemia. También dicen que es porque tengo problemas de concentración, pero sé que es algo más que eso.  Me han contado que los domingos la gente tiende a sentirse triste, sobre todo cuando no tienen pareja o amistades con planes atractivos que igual van a rechazar. No me ha pasado los domingo porque todos los días se me hace idénticos. Estoy tan desorganizada y con la mente en todas partes que me despierto siempre a la misma hora y me duermo después de horas de intentarlo. Me está costando demasiado trabajo escribir. Perdí el apetito, y menos mal porque ya no me queda la ropa. Perdí las ganas de todo, y las ganas de que me den ganas. Todo me sabe a cera, y a veces siento que voy a llorar sin entender el motivo. No puedo llorar aunque quisiera. No estoy triste. La verdad es que no sé qué siento. ¿Será lo mismo que siente ...

¿Y cómo podría cuestionarme todo?

He regresado muchas veces a lo que escribí hace años, y la mitad de las veces me desconozco. Yo sé que es saludable cuestionarnos todo, y porque creo que es la única forma de crecer, se me hace necesario cuestionar nuestras propias creencias. Encontré por ahí una entrada de este blog que habla de Richard Dawkins. No tengo idea qué edad tendría cuando lo escribí, pero estaba muy fascinada con él. Supongo que porque habiendo crecido en un pueblo católico horrible, se me hacía maravilloso que alguien desafiara al poder que en mi mentecita, representaba la iglesia católica. Pasaron demasiados años, y me tocó ver de cerca la islamofobia que gente como él atiza con sus discursos. Para una pequeña mexicana viviendo en un horrendo rancho católico, Dawkins era un héroe. Para todas mis amistades musulmanas, el señor no hace otra cosa que alimentar el discurso conservador que dice que es el islam el causante de muchos problemas que enfrenta la gente europea (la gente blanca, supongo). No h...

Sobre la indiferencia

Muero de curiosidad pero no me atrevo a preguntar directamente a la gente que piensa así. ¿Por qué no les importa lo que nos pasa a las mujeres? ¿Por qué prefieren usar su energía en cuestionar los métodos de las feministas que en hacer algo por ayudarnos a que el mundo sea más seguro para nosotras? ¿Por qué no comparten posts feministas en sus redes? ¿Por qué no van a las marchas? ¿Por qué cambian de tema cuando lo hacemos? Creo que lo que intento entender es ¿por qué la indiferencia? Y no lo pregunto directamente a esos y esas que son indiferentes, porque lo van a negar. Porque lxs he oído referirse a la gente indiferente como "los otros". Porque se dicen de izquierda. Porque dicen que en sus casas no había machismo ( porque su papá "ayudaba" en la casa y les hacía desayuno a veces ). Porque dicen que nunca han conocido a una morra que la hayan violado (si a mí me violaran, ustedes serían las últimas en saber). ¿Por qué, si no van a ayudar, sí pueden usar su tie...

¿Está de moda ser bisexual?

Una amiga y yo dimos un taller para adolescentes, sobre género, sexualidad, y prevención de violencia en el noviazgo. Durante el taller, una de las asistentes le contó al grupo que era lesbiana. Otra más me contó en privado que era bisexual. Cuando le conté a una de mis compañeras cómo había ido el curso, me preguntó si yo creía que la bisexualidad estaba de moda, porque hay varias chicas famosas que han dicho ser bisexuales. Me preguntó si no sería que todas querían ser como Miley Cirrus* y decirse bisexuales porque se oía cool . Como muchas otras cosas, nos preguntamos si sólo es que no ser heterosexual está más aceptado que antes, o si efectivamente, la orientación sexual está cambiando. O si no está cambiando, pero los y las adolescentes pusieron de moda la bisexualidad. Según un artículo de The Telegraph, sólo un tercio de la generación Z se identifican como heterosexuales. Mi infundada hipótesis es que hay más apertura y sólo están saliendo del clóset con más frecuencia que ...
Ese grupo de personas que siempre comenta en línea con críticas y odio y desinformación y faltas de ortografía, debería tener un nombre. No hablo de trolls, sino de esas personas que suelen escribir horribe, comentarios horribles. A ese grupo pertenecen los hombres que opinan que el aborto es un asesinato. Que las mujeres se buscan ser violadas y asesinadas. Que la gente pobre es pobre porque quiere. ¿Cómo se llaman? A los 5 minutos de que se publica cualquier noticia digital, ese grupo asqueroso hace de las suyas y llena de idioteces la sección de comentarios. Ese fenómeno fastidioso debería tener un nombre, y yo ya debería estar pero que si bien acostumbrada. Pero no. Todavía hago berrinches :(

Frustraciones enanas de escritora que nunca ha escrito.

Oposición es lo que he encontrado cuando trato de explicar la frustración que me da no encontrar las palabras adecuadas. Me dicen que escribo bien, que soy súper inteligente, que les encanta leerme, que tengo un vocabulario más amplio que cualquiera que conozcan. No me interesa si realmente creen eso, ni tampoco si es cierto o no. No me sirve. Me sé limitada por mi escaso vocabulario. Estoy atada de manos, porque ya probé todas las estrategias que existen y ninguna me funcionó. Leo más que prácticamente toda la gente que conozco, con perdón de dos o tres personas. Pero no escribo, pero ¿de verdad escribir haría alguna diferencia? ¿Por arte de magia voy a tener las palabras que no tenía si escribo la misma historia un día después? Tal vez. Porque una palabrita suelta como hoja que cae de un árbol podría aterrizar en mi cabeza si casualmente paso por debajo en el segundo que se desprende. Dicho de otra forma, porque puede llegar a mí la palabra adecuada, y no voy a saber aprehenderla si ...

¿Es la felicidad un estado permanente?

Es terrible no haber estudiado filosofía. Me hago preguntas que seguro fueron resueltas siglos antes de que naciera. ¿La pregunta sobre la diferencia entre dicha, felicidad y contento es de naturaleza semántica? ¿Me estoy haciendo tonta cuando digo que de verdad no la entiendo? Admito que he tenido una vida muy privilegiada. Estar tan consciente de ella me hace de alguna forma, feliz. O eso creo. Tengo dos semanas dándole vueltas como loca al asunto. Para estar donde estoy, tuve que renunciar a cosas que contribuían a mi felicidad anterior. Dicho de otra forma, era infeliz y para ser feliz, tuve que renunciar a las pocas cosas que antes componían mi felicidad. No sé por qué evadí por años la tristeza. A nadie le encanta, es claro. No significa que todo mundo sea tan incapaz e inmadura como yo para estar bien con ella. Así, tranquila, sentada en una silla en un laboratorio frío como la chingada. No soy infeliz en general, es sólo este estado que me estorba de una tristecita bebé que...