9.8.10

Hembrismo.

Tengo que reconocerlo. Me da muchísima vergüenza y es algo que quisiera eliminar de mi sistema. Así que lo primero es reconocer el problema...

A veces, cuando veo una mujer violentada por un hombre, o cuando voy en la calle y un grupo de individuos me ofende con vulgaridades, cuando veo las guerras comandadas por hombres, cuando leo comentarios misóginos, cuando oigo a un hombre exigir de una mujer cosas que no está dispuesto a darle, me pongo ligeramente hembrista.


Yo sé, yo sé. Es incongruente ser derechohumanista y hembrista a la vez. Pero hay veces que me enfurece la forma en que los hombres abusan con singular alegría de sus privilegios masculinos. Arggg. Tenía que sacarlo.

3 comentarios:

Jordi dijo...

A algunos hombres también nos pasa, por si te sirve de consuelo. Más de una vez me he avergonzado de mis congéneres masculinos, normalmente por su falta de sensibilidad y de tolerancia.
Saludos.

Maboroshi dijo...

Yo no creo que sea hembrismo liso y llano, gratuito y tonto como suele ser el otro hembrismo...
yo creo que mas que hembrismo es saturacion, es indignacion infinita, es un "basta por dios, que se termine esta cadena de incongruencias". Es un acceso a nuestra propia violencia generada por la opresion...
las reveldías históricas son tambein eso, no es que sean inhumanas, son saturamientos, llevados al limite.
Uno se cansa, y a veces es mejor desahogarlo para no enfermarse....

Te amo, espíritu mío dijo...

Siempre me he preguntado:

¿Por qué las cárceles abundan en varones y escasean en mujeres?

¡Saludos!