Soy un polímata , fue lo que me contestó un tipo cuando le pregunté que de dónde sacaba tantos datos curiosos. La mitad de mis conversaciones con él, consistían en una yo haciéndole un chingo de preguntas, y un él contestándolas todas. Asumí que leía montones y tenía una memoria privilegiada, porque las primeras conversaciones eran sobre cosas que yo no tenía idea. Luego empezó a meterse en terrenos que no conocía tanto, y me di cuenta de que no sabía prácticamente nada a profundidad. Empiezo las conversaciones con preguntas, para contrarrestar otras opiniones con la mía. Para poner a prueba lo que creo con firmeza, y porque nada me entusiasma tanto como un buen debate que me lleve a ver las cosas bajo una nueva perspectiva. Creí que había encontrado alguien con quien conversar por horas, y estaba entusiasmada. Un día, se interrumpió mientras intentaba explicarme el principio de incertidumbre de Heisenberg, para preguntarme si sabía qué era. Con un gesto, le aclaré que sabía y que p...