26.9.11

Todo por amor.

He soportado todo por amor. Casi todo. Soporto sentirme siempre en la incertidumbre de cómo vas a estar hoy, qué va a pasar en tu trabajo que te haga explotar, y saber que yo voy a pagar los platos rotos. He soportado la vergüenza de saberme maltratada, por amor. Porque sé que me amas, aunque me lastimen a veces tus palabras. Porque sé que cuando me has golpeado no era esa tu intencion. Te entiendo, sé que te desesperas, y que no sabes hacer las cosas de otra forma.

Ya has sufrido mucho, desde niño. Tuviste que defender no sé cuántas veces a tu madre de tu padre. Lo último que quiero es causarte otro dolor con mi abandono. No sé qué harías sin mí, y no quiero dejarte porque dime... ¿quién te va a tener la comida lista cuando llegues? Si nadie te conoce tanto como yo y sabe qué prefieres. A veces me canso ¿sabes? De hacer tanto esfuerzo para tener la casa impecable y que a ti no te moleste. Ha de ser tan desagradable llegar de un trabajo donde tu jefe sólo te grita, para encontrar todavía a una esposa quejándose, o una casa toda tirada. Por eso me esfuerzo. Pero también me duele que parece que nunca estás conforme con nada. De donde menos lo espero, sacas algo criticable, y eso me cansa.

Te agradezco todo lo que haces por mí. Ahora no tomas como antes, y le has puesto límites a tu madre. Yo sé que te exijo demasiado, porque sé que pones todo de tu parte para cambiar, y que todo lo haces por mi bien. Sé que me regañas por mi bien, que cuando me has pegado es porque te colmo la paciencia. Te juro que trato de no hacerlo. Me siento tan mal conmigo misma por no estar tan feliz como quisieras, a pesar de que estuviste en Alcohólicos Anónimos varios meses. Perdóname por ser tan inconforme.

Tienes razón cuando dices que nadie me va a amar como tú, tengo un carácter difícil, soy una persona difícil. Gracias por amarme a pesar de eso. Perdón si a veces te desespero o no entiendo cómo quieres que haga las cosas. Yo sé que no me quieres lastimar cuando me gritas o me insultas. Sé que lo haces porque mi conducta te lastima. Perdóname si a veces pienso que estaría mejor muerta que contigo.

Perdóname por no valorar tu esfuerzo, y no agradecerte todo lo que haces por mí. Tú me mantienes, y también a mi hija que ni siquiera es tuya. Gracias por eso, y perdón si no he sido tan buena madre como tú esperabas. Te juro que de hoy en delante pondré el doble de esfuerzo. Es sólo que a veces estoy tan cansada...

Pero tu amor me tiene en pie. Tu amor me da fuerza para luchar por salvar esto.

6 comentarios:

Enrique dijo...

No tengo nada que perdonarte, mi amor. Eres tú quien tiene que perdonarme a mí. Lo siento, de veras. Me he comportado contigo como un imbécil, siendo un asqueroso manipulador, un estúpido machista y maltratador. Te he robado la vida y la felicidad. He borrado la dignidad y la libertad de tu espíritu. He violado tu inocencia y, sin darte cuenta, poco a poco, durante todo este tiempo, te he matado. Porque un ser vivo que es esclavo es un ser inherte. Y yo te di muerte cuando, orgulloso y engreído, cambié mi "te amo; ve libre" por un "me perteneces y debes hacerme feliz".

He eliminado tu pensamiento y te he introducido en tu mente el miedo, el dolor, la inseguridad, la nostalgia, la desesperación...

Yo sí que te he hecho sufrir. Mucho. Demasiado. Te he cambiado a mi gusto en vez de aceptarte como eras. He hecho desaparecer a la persona que conocí cuando comenzamos nuestra relación, y en su lugar... en su lugar he construido a una esclava. Esclava no por amarrarte con cadenas, pues no son las correas quienes nos esclavizan, sino por atar tu mente. Te he aniquilado. He arruinado tu vida, tu ser.

Oh, no sabes cuánto lo siento. He pasado todo este tiempo sin comprender que tú únicamente te perteneces a ti misma; sin entender que yo no soy tu mundo, sino que solamente formo parte de él; pensando como un tonto que podía controlarte y moldearte mi voluntad, en vez de permitirte vivir en el mundo del "sé libre y haz lo que quieras". Todo este tiempo he olvidado que somos una pareja formada por dos individuos, y que por ende, la pareja no soy yo exclusivamente. He dejado de amarte y he acabado queriéndote. Porque cuando se ama, se aman a los seres humanos, a los seres vivos, a los seres que se desean ver libres. Querer, se quieren a los objetos. Se quiere cuando no se tiene... para tener. Y yo te he querido. He quierido poseerte como un trofeo a mi servicio y disposición.

No has de disculparte, cielo. Soy yo quien debe pedir perdón.

La pena es que... quizá... ya sea tarde.

(Muy buena entrada, Ser Filosofista. Está cargada de mucha sensibilidad. Es fantástica. Besos... pero de los de verdad, no de esos que se dan para debilitar a la otra persona, manipularla y hacer que siga perdiendo su vida... por amor. Besos y un fuerte abrazo).

misteriosa dijo...

¡por Dios!!!!!! Qué cosa más bien escrita!!!!!!!

Ser Filosofista dijo...

Enrique, tu respuesta me erizó la piel. ¿Quién dijo lo de "me compro un sombrero sólo para quitármelo frente a ti"?

Un beso.

Mariel dijo...

Excelente texto, Ser Filosofista.

Y Enrique, tu diferenciación entre querer y amar me dejó pensando. Y creo que me dejará pensando un largo rato, y eso que estoy en medio de exámenes en la universidad, jaja.

Un beso.

Enrique dijo...

Mariel:

Actualmente, querer y amar se utilizan de tal forma que significan lo mismo. Pero etimológicamente, querer proviene de quorere (o algo así; no lo recuerdo bien), y significa desear algo. Amar es el sentimiento que se siente por alguien.

En inglés se entiende mejor:

Querer es to want.

Amar es to love.

Saludos.

Mariel dijo...

Enrique, sabía la diferencia en inglés, pero no conocía la diferencia etimológica.

Interesante, como dije en mi comentario anterior.

Saludos