14.12.10

Quién decide por nosotras.

Hasta hace poco en México, las mujeres casadas no podían realizarse una cirugía para no tener más crías si no firmaba un permiso su marido.

Hasta la fecha, el aborto es ilegal en la mayoría de los estados de la República cuando es por simple decisión de la mujer.

En 1952 y antes, las mujeres no podían votar ni ser votadas para puestos políticos públicos.

Actualmente, miles de mujeres deciden ser amas de casa. Yo me pregunto hasta qué punto es en serio su decisión, y no una que la sociedad tomó por ellas antes de que nacieran. Me da la impresión de que la vida es para las mujeres algo así: vamos a un restaurant y nos dan a elegir entre dos postres. Creemos que elegimos libremente entre uno de ellos, sin darnos cuenta de que en la cocina había como 10, pero los otros ocho no nos los mostraron a nosotras.

Así ha estado la sociedad por años, haciéndonos creer que elegimos, mientras nos niegan miles de oportunidades. Y está este machismo tan metido en la cabeza de cada persona, que muchas y muchos lo ven como algo natural. Todavía hoy suena extraño para algunas personas que les preguntemos por qué la señora asume todo el trabajo de crianza y el señor el de proveedor.

Esperemos que algún día las opciones de las mujeres sean las mismas que se les han concedido a los hombres, y que los hombres dejen de creer que tienen derecho a decidir sobre el cuerpo de las mujeres (y me refiero a todo: anticoncepción, relaciones sexuales, interrupción del embarazo, etc).

6 comentarios:

Enrique dijo...

Ser Filosofista:

Escribí un comentario para esta entrada, pero no aparece. Puede ser que miras tu blog cada mucho tiempo; pero también puede ser que no haya llegado, pues la entrada ocasionaba problemas. Aunque también puede ser que tú misma lo hubieses eliminado.

Si no te llegó o lo borraste, por favor, házmelo saber.

Gracias. Un beso.

Anónimo dijo...

99% de acuerdo, que cada quien haga con su vida, con su sexo, con sus metas o planes lo que guste, pero la interrupcion del embarazo es otra cosa. no me cabe en la cabeza que la union de dos gametos no sea otra cosa que un ser humano, totalmente distinto de su madre, con un ADN propio y vida propia. la mujer adulta que ejerce su sexualidad de manera libre, debe tambien ser responsable de las decisiones que toma. no se vale ejercer nuestros derechos como adultos y luego afrontar las consecuencias de nuestros actos como ninos egoistas

Ministry of Silly Walks dijo...

Hace quince años le preguntaron a mi hermano sobre la salpingo que su esposa quería.
Varios años después en el mismo hospital yo pregunté si planeaban decirle a mi esposo porque yo se los prohibía terminantemente (no que no lo supiera y estuviera de acuerdo) y la enfermera contestó: No señora, esa decisión es sólo suya.
Hay un par de avances y luego tres pasos para atrás.
Pienso en lo que dijo aquella mona sobre las "ninis" que eran mujeres y decidían quedarse en su casa y al criticar esto devaluábamos el trabajo doméstico que tanto trabajo ha costado al feminismo valorizar.
Pamplinas.
Yo me pregunto cuántas de esas chicas realmente prefieren quedarse en sus casas a tenderles las camas a sus hermanos.
Como el cangrejo. Pero un día... un día!

Maboroshi dijo...

Es muy cierto esto. Aunque no es sólo a las mujeres. Es a cada grupo minoritario.
Pon a la gente pobre, y creeme que no le dan ni dos postres para elegir. Sólo le tiran las migajas. Pon a gente de la comunidad negra, y apenas le dan un postre. Pero si pones a un hombre cisgenero clase alta... tendrá posiblemente 11 opciones.
Tiene que ver con la capacidad de poder que tengas y la menor cantidad de ignorancia (que se te suele quitar cuando tienes dinero, porque puedes pagarte los medios para acceder a informacion de mejor calidad), ambas cosas difíciles en estos días y sólo reservadas para un grupo elite de gente blanca cis género y de clase alta (y mayoritariamente hombres).
Es un tema. Muchas veces la presion social es lo que hace que las mujeres determinen o "elijan" su vida, porque no seguir el estándar, demanda mucha personalidad y carácter, porque ya sabes.... grupos de poco poder queriendo acceder a la igualdad suele molestar mucho a esos grupos elites. Igualmente considero como siempre respetable a toda persona que, habiendo visto los 10 postres elije uno de esos dos primeros. También puede gustarte eso y no es malo. El asunto nomás es ser consciente de todas las opciones.... algo realmente dificl para determinados grupos, eso sí.
Saludos.

Ser Filosofista dijo...

Enrique: no me llegó ningún comentario para esta entrada, no sé qué le hice al blog, lo siento =)

Anónimo: el tema de la interrupción del embarazo es muy amplio, ojalá después tengamos oportunidad de debatirlo.

Ministry... ¡Algún día! Y ahí seguimos, como siempre.

Mabo: y si nos vamos más lejos, todo mundo termina teniendo ciertas opciones nada más. Que a fin de cuentas, el mundo tiene expectativas para cada persona, sea trans o no, sea amarilla, rica, fea... a cada quién se le otorga un papel en esta sociedad y se espera que lo cumpla.

Enrique dijo...

Bueno, no pasa nada, lo vuelvo a escribir:

Que, a aparte de que te dan menos a elegir, nos engañan haciéndonos creer que eso pequeño que nos dejan tiene un gran valor.

Si hay algo así de grande:

[------------------]

Nos dejan con:

[-------]

Pero nos dicen que tiene el siguiente valor:

[---------------------------------]

Y te vas a casa pensando que te has quedado con lo mejor.

Por ejemplo:

Una mujer puede tener hijos/as, trabajar, escribir, ir de viaje... Pero se la educa para pensar que lo que más le gusta y lo más bello del mundo es el cuidar un o una bebé.

Le cortan la posibilidad de viajar, de disfrutar, de trabajar fuera del hogar; le dejan sólo con la posibilidad de estar con su hijo/a, pero le enseñan que está haciendo una labor valiosísima y que es lo que más debe desear.

Pero cuando descubre que no es lo que realmente quería (no digo que tener hijos/as no sea bonito; digo que hay gente para la cual no lo es, y me limito a poner el supuesto caso), descubre que no está ejerciendo su proyecto vital y luego vienen los reproches, las depresiones, los llantos, etc.

A un hombre, por ejemplo, se le enseña a proveer, y que está haciendo lo más guay del mundo: está manteniendo una familia y es visto como un súper héroe. Pero, catastróficamente, puede ocurrir que eso es justo lo que no quería; que él prefería poder pasar más tiempo con su hijo/a, que lo que realmente le hace feliz es poder disfrutar cuidando de su también bebé, y luego vienen los reproches, las tristezas, su hijo/a no le quiere tanto como desearía, etc.

En mi blog explico un poco esto último aquí: http://educacion-enrique.blogspot.com/2010/11/la-educacion-deberia-hacernos-ser.html

En resumen, una libertad limitada y pre-establecida... ¡Un auténtico asco!

Saludos