1.7.11

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres: una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones porque ellas son la debilidad, la impotencia, la desesperación y presenta al mundo sólo una sonrisa, impetu, curiosidad, entusiasmo, interés.

Anais Nin.

1 comentario:

Frey dijo...

Me acaban de regalar uno de sus diarios: Fuego. Es una persona muy interesante esa mujer.

Saludos!