25.11.11

"Desapariciones"


¿Adónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales.
¿Y por qué es que se desaparecen?
Porque no todos somos iguales.
(Desapariciones, Rubén Blades).

Nadie desaparece. Las desapariciones no son un acto de magia. La desaparición forzada es un crimen de estado.

- Me lo arrancaron de los brazos... él me gritaba que por favor no lo soltara, y me lo arrancaron. Ya son seis meses y no sé qué pensar. La gente me pregunta qué prefiero, si preferiría seguir así sin saber, o ya saber que está muerto. Yo les contesto que prefiero que regrese, pero no sé... ¿usted cree que regrese oiga? Es que mientras no me digan que lo encontraron muerto, yo creo que está vivo, yo lo siento. Pero a veces no sé si es peor creer que está vivo y hacerme ilusiones dioquis, a lo mejor ya está muerto.

- El consuelo que me queda es que se fueron juntos, se los llevaron juntos. Yo sé que él lo va a cuidar, a su hijo. Yo me quedé aquí con la niña, y él se fue con mi hijo. Ya pasaron muchos años, pero yo sigo esperando cada vez que alguien toca la puerta, que sea alguien para decirme que ya los encontraron, que ya van a regresar. Espero que él lo esté cuidando, yo sé que sí.

- ¿Habrá Dios? Mi nieta de tres años quedó desamparada, y me pregunta: "Abuelita ¿hay Dios?" y yo le digo que sí, que él sabe por qué pasan las cosas, o le digo que él nos los va a regresar, a su papá y su tío. Pero cuando estoy sola, mire, me pregunto si de verdad habrá Dios. Porque no puedo creer en un Dios que permita que estas cosas pasen.

- Después de siete años mire, yo ya me hice a la idea que no va a volver mi hija. Todo lo que quiero es que me entreguen su cuerpo para poderla enterrar como se debe. Yo no me puedo hacer bien a la idea de que está muerta si no veo su cuerpo. ¿Cómo deja uno de sufrir, si un día la sueño y creo que está viva, y al día siguiente tengo la certeza de que no la voy a volver a ver? Me dicen que ya me haga a la idea, son siete años, ¿pero cómo se resigna una a perder así a una hija?

- No puedo, no puedo limpiar la sangre. Se lo llevaron frente a mí, y ahí quedó la sangre de que lo golpearon. Yo no entiendo, dígame usted ¿cómo hay gente tan mala? ¿Por qué a mi esposo? Él no andaba en nada raro, él era una gente de bien, él no le hacía daño a nadie. ¿Por qué a esos no les hacen nada, nadie, y a mi esposo sí le hicieron, si no había hecho nada?

- Siempre pienso que si hubiera sabido cómo ayudarlo esto no habría pasado, pero no supe. No supe y se lo llevaron. Nunca supe que anduviera en el narco, siempre fue un muchacho bueno. Sí, tomaba mucho con los amigos, pero a veces pienso que eso no tiene nada qué ver. La gente me dice que si se lo llevaron era porque "en algo andaba" y me entra la duda ¿andaría en algo? Y de todas formas oiga ¿a uno cómo se le quita el sufrimiento de que le quiten el hijo, por saber que andaba en algo? Es mi hijo, y yo lo quiero igual si era narco que si era charro, que lo que fuera. Yo, nosotros, creemos que no andaba en nada raro. Pero la gente le mete la duda a uno, y encima de lo terrible de perderlo tengo que andar dando explicaciones a la gente. La gente quiere creer que el mundo es justo, y que a la gente buena no le pasan estas cosas, pero muchos muchachos toman y siguen con sus familias. El mío no, mi muchacho desapareció.

Es irónico tener que denunciar ante el gobierno la desaparición, cuando sus agentes son los que "desaparecen a la gente". Son juez y parte. La desaparición forzada no se justifica de ninguna forma. Decir que algunas personas se lo merecen sería hablar de venganza, no de justicia. El relator de la CNDH de México informa de más de 5,000 desapariciones, sin tomar en cuenta los casos en los que no hay denuncia (que en los casos de desaparición forzada es perfectamente justificable que la familia tenga miedo a denunciar).

Lo bueno es que a Calderón le preocupa :) (Esto último fue sarcasmo, no vaya usted a pensar...)

2 comentarios:

Ministry of Silly Walks dijo...

Hoy estaba leyendo un cuento de Borges y me acordé de la denuncia que se hizo en en La Haya. A lo mejor habría que aplicar la justicia como en ese cuento.

Enrique dijo...

La primera vez que escuché algo relacionado con las desapariciones producidas por parte del Estado fue en el libro "1984", de George Orwell. Comentando esto con Kuxille, descubrí que la realidad supera a la ficción...

Una pena.

Me dijo ella que si algún día nos pasa algo así, lo mejor que podemos hacer es gritar nuestro nombre, para que nos escuche la gente y cuando se ponga la denuncia y nos busquen, tal vez eso pueda servir para que esa gente diga lo que vio, cómo sucedió y que eso, si es que es posible, sirva de algo.