22.2.12

Arrugas.

No deberían vender cremas anti-arrugas. Por respeto a los años de la piel, simplemente. Siento que son como las cicatrices, tienen una historia. La de las arrugas, a diferencia de las cicatrices, es más larga, dice más.

Entiendo ir tan en contra de nuestra naturaleza más básica, nadie quiere tener todos los hijos e hijas que pueda. Pero el omitir las arrugas es horrible. Pintar las canas. Este culto a la juventud me parece totalmente idiota, porque junto con la muerte, envejecer es lo único que tenemos seguro. Qué horror de sociedad una en la que se trata de ocultar el camino andado, en la que no podemos respetar siquiera nuestra propia historia.

Las arrugas hablan de nuestra vida. Merecen más respeto que el que las estúpidas cremas les tienen. No me fascina envejecer (perder movilidad, perder la agudeza de los sentidos, pensar en enfermedades fatales), pero las arrugas no hacen ningún daño. El culto a la juventud sí, en tanto que hace que todas las personas en algún punto de su vida no se gusten a sí mismas. Después, no se quieran, y finalmente se aterren ante los procesos naturales del crecer.

Envejecer es algo más que el deterioro del cuerpo, es crecer. Amo las arrugas.

Por las arrugas de mi voz...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No, pues cada quien.

mi dijo...

Cambié la foto de mi post, porque tengo en consideración las opiniones ajenas que sirvan para mejorar mi blog. Gracias.
No voy a hacer nada para ocultar mis arrugas,porque es una fortuna llegar a tenerlas y no morir antes, en esta sociedad tan violenta.
Te invito pases por mi blog: http://damalisbeat.blogspot.com/

Ministry dijo...

Tengo amigas con canas bellísimas, de esos hilos plateados de los que hablan los bohemios cuando hablan de sus abuelas.
A mis amigas se les ven muy bien.
Las mías son horrorosas. Sobre todo porque desde los 23 años forman parte del 80% de mi cabellera. Cochina genética. Sin embargo es una gran oportunidad para el cambio, para un día andar de morocha y al otro de pelos burgundy. Aunque lo que yo más más más deseo es encerrarme un año y al cabo de eso salir al sol con mis cabellos blancos. Y luego irme directamente a teñirlo para que se vea tornasoleado. O platino. No sé. Ya veré.

En cambios mis arrugas... a ésas que ninguna crema se les acerque, que me han costado muchas carcajadas a lo largo de muchos años conseguirlas.