22.3.12

La justicia debería estar hecha de modo que aceptáramos las condenas igual si fuéramos víctimas, que si amáramos profundamente a quien perpetró el crimen.

Pero no. Y ni hablar de "justicia divina". Suponiendo que existiera el dios favorito de este país, sin conceder, ¿por qué insisten en atribuirle bondad por salvar a una persona de un accidente en el que se murieron otros 100?


No hay comentarios: