2.10.12

2 de octubre no se olvida.

O sí, porque si no se nos olvidara tendríamos un poquito más de organización, más ganas....

La otra vez mi hermana me decía, reflexionando según ella sobre Hitler y la historia, que se le hacía imposible que un montón de gente se dejara ser gobernada por un cabrón sin hacer nada al respecto (mi hermana no es historiadora, dejemos para otro lugar las reflexiones de lo superficial y poco analizado de su comentario), y luego se quedó seria y dijo: "como nuestro pueblo mexicano ¿cierto?".

Nos hacen y deshacen, pero no lo suficiente como para hartarnos a tal grado que armemos -en serio- otra revolución. Vamos, que ni revolución intelectual podemos hacer porque nadie tiene ganas. No sé qué fue de la intención de aquella gente, o no sé si ahora el gobierno es más sofisticado que antes a la hora de jodernos.

Luego me viene a la cabeza la idea de si no tenemos el gobierno que nos merecemos, y por eso estamos atascados y atascadas así, porque realmente la gente que termina subiendo sale de abajo... en algún punto de su historia. No sé.

Ahora está el 132, pero no sé, me siento un poco perdida cuando veo las marchas masivas y después ningún cambio evidente. Supongo que la unión está latente, sólo hay que canalizarla a otro lado. Por mi parte, tengo que agarrar fuerza de algún lugar, porque según yo iba a mover el país en el sentido de la educación... hasta que entré un poco en ese ambiente y salí corriendo muerta de asco. Tendría que ser más resistente y no dejarme rendir tan rápido, tendríamos que serlo todas y todos. No es como que no esté dispuesta a dar la vida por mi país, pero luego me meto más a fondo y me dan ganas de llorar e irme a vivir a Costa Rica.


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