17.11.10

La imitación de roles heterosexuales.

En las relaciones de pareja heterosexuales, están culturalmente definidos dos roles que se "contraponen": macho/hembra, activo/pasiva, dominante/sumisa, hombre/mujer, masculino/femenino.

Nos hacemos adultxs mientras nos lavan el cerebro con esas normas sociales, que son absolutamente aprendidas, y no biológicas (salvo el asunto de macho/hembra, por no mencionar la intersexualidad por que es un tema muy extenso).

Lo peor del caso es que en las relaciones homosexuales tenemos la oportunidad de equilibrar ese asunto y dejar de manejarlas como relaciones de poder donde una persona se somete a la otra (de cualquier forma). Y me encuentro con miles de parejas homosexuales, copiando los estereotipos de género de pe a pa. La ropa, la actitud, la dominancia/sumisión. Y lo entiendo: crecimos con eso. Y generalmente nadie se toma el tiempo de enseñarnos algo sobre igualdad entre hombres y mujeres, menos de igualdad entre parejas homosexuales. Pero no deja de molestarme, porque odio los estereotipos de género, que nos han jodido bastante. Aún así, yo ando por la vida repitiendo algunos. Consciente, eso sí. Y no sé si es mejor o peor. Y la androginia es la mezcla de ambos ¿podría haber una cuarta opción que no incluya a los géneros preexistentes?

Como siempre, estoy consciente de que hay excepciones. Esto es sólo la opinión que tengo sobre las parejas que cumplen con estos roles.

3 comentarios:

Enrique dijo...

Buenas, Ser Filosofista:

¿Sabes? No sólo existe el problema de que la gente sigue los estereotipos sociales, sino que cuando te sales de ellos, te señalan.

Mi novia y yo somos una pareja en buena parte libre de dichos estereotipos. A veces la acompaño yo a casa, y a veces ella a mí. Otras veces me viene a buscar ella, y otras voy a buscarla yo. Llamo yo tanto como ella. Nos contamos nuestros gustos, pero, por ejemplo, si ella se corta el pelo, no me enfado (me gusta más el pelo largo, pero es su pelo y ella decide). Si tenemos que salir alguna vez por ahí, o nos apetece estar con otra persona (por ejemplo, alguna vez me he ido por ahí con una compañera de clase; otras veces se ha ido con sus amigos a cenar y yo no estuve), tampoco nos enfadamos. Nos aceptamos y respetamos; y no imponemos normas sociales.

¿Pero cuál es el problema?

Cuando comenzamos a salir juntos, sus amigos le decían a ella que no la quería nada más que para acostarme con ella porque no estaba todo el día dándole toques al móvil, porque me iba con mis padres a visitar a mis abuelos sin rechistar, porque me iba de vacaciones y me divertía, porque me dejaba acompañar por ella hasta a casa, etc.

Vamos: que decían que no la amaba porque no seguía los roles sociales.

Tuvimos unos pocos problemas al principio... pero afortunadamente todo eso ya pasó.

Ella estudia una ingeniería, no se maquilla y no le gusta ni ver telenovelas ni pasarse el día y la tarde de compras o hablando de bodas; yo estudio pedagogía, me encantan los/as bebés y los niños y niñas, y juego al ajedrez y no al fútbol. ¿Y qué? No pasa nada.

Ahora bien, tampoco hay que asustarse si una mujer prefiere el rosa antes que el azul o si a un chico le gusta el fútbol. Yo creo que el problema no está en el qué, sino en el por qué.

Y el por qué es el lavado de cerebro... ¡Eso sí que es un problema!

Saludos.

Ministry of Silly Walks dijo...

Hace un tiempo una amiga me platicaba de su novia, con quien ya tenía algunos años viviendo y de todo el rollo familiar. Después de contarme sobre la multitud de habilidades de su pareja, y de los problemillas cotidianos, y de la domesticidad y demás, no me quedó más que decirle: Felicidades, te has conseguido un marido.

Parece que no podremos librarnos fácilmente. Parecía que las parejas homosexuales tendrían mayor posibilidad de vivir y crear una relación libre de estereotipos, pero nos gana la programación.

Total, esto es lento. Tanto en las parejas heterosexuales como en las homosexuales. (Anoche el maridín me echó en cara que no valoro el trabajo que hace en casa, que el trabajo doméstico y que... todo el rollo que ya nosotras sabemos... qué cosas no?)

Ser Filosofista dijo...

Enrique: sí, coincido contigo. Nos presionan tanto que terminamos cayendo. Qué bonito que hagan una pareja así, no es muy común.

Ministry: bueno, en lo que se equilibra la balanza, seguimos picando piedra.