27.2.12

No es lo mismo género que sexo que orientación sexual que...

Sexo: define físicamente a los animales como machos y hembras de una especie. Así a grandes rasgos y sin ahondar mucho en el tema.

Intersexualidad: es la discrepancia entre el sexo cromosómico (o genético), las gónadas y genitales, lo que deriva en que la persona tenga características genéticas y fenotípicas de macho y hembra en grados variables. Es decir, que alguien puede verse como de un sexo mientras su cariotipo (bueno, mientras el par sexual de los cromosomas) es de otro.

Género: son todas esas cosas que culturalmente se asocian con una persona en base a su sexo. Así, el género femenino es comúnmente asociado a las hembras, y el masculino a los machos. Es una construcción social, por lo que (a diferencia del sexo) es diferente según la cultura y el tiempo. Existen ciertos estereotipos de género, o moldes prediseñados por cada sociedad que se asignan a las personas incluso antes de nacer. De esta forma, cuando se sabe que un feto es hembra, en algunos países se celebran fiestas (concurridas mayormente por hembras humanas) en las que se le regala a la mujer embarazada, un montón de cosas de color rosa (color asignado de forma arbitraria a las hembras, por lo tanto propio del género femenino). En caso de que el feto sea macho, el color de las cosas suele ser azul.

Así como el rosa y el azul, según el sexo se asignan gustos (a las mujeres les gustan las telenovelas, a los hombres los deportes), emociones (las mujeres se ponen tristes, los hombres se enojan), aspiraciones (las mujeres quieren ser madres, los hombres empresarios), actitudes, creencias, preferencias, lugares (las mujeres van en sus casas, los hombres en la calle), se les restringen algunas cosas (a las mujeres la expresión de su sexualidad, a los hombres la de sus emociones), se les promueven ciertas características (a las mujeres la sumisión, a los hombres el dominio), y así suma y sigue. Prácticamente cada cosa que hacemos está regida por el género (cuando no por la genética). Cada cosa que elegimos, decimos, pensamos, tiene un poquito de género.

La orientación sexual se refiere a la forma de relacionarse en pareja de las personas. Desde sexo casual hasta amor para la eternidad, una mujer homosexual es la que se siente locamente atraída por otra mujer. Un hombre heterosexual, es el que como esta mujer homosexual, se siente locamente atraído por una mujer. La orientación sexual según Kinsey (entre otro montón de gente) es más bien un continuo, que va desde absolutamente homosexual, hasta absolutamente heterosexual. Hay gente bisexual, gente que prefiere tener relaciones estables con gente de un sexo y género, y relaciones pasajeras con la gente de otro sexo y género. Hay gente que prefiere personas de sexo femenino y género masculino, y gente que se enamora perdidamente de machos que son mujeres (hombre y mujer se refiere más bien al género, macho y hembra al sexo).

La identidad sexual se refiere al sexo con el que una persona se siente identificada. Así, mi identidad sexual es de hembra. Me siento como una hembra y estoy de acuerdo con mi cuerpo de tal.

La identidad genérica se refiere al género con el que una persona se identifica. De esta forma, hay gente que puede considerarse andrógina por asumir casi a partes iguales, cosas típicas de ambos géneros.

Lo más común, es que un homo sapiens macho, adopte el género masculino, tenga una orientación sexual heterosexual, dirigida a una hembra de género femenino y con orientación sexual hetero. Lo más común es que él tenga una identidad sexual y genérica masculina, y ella una identidad sexual de hembra y genérica femenina. Es la historia típica en las películas.

Pero también pasa que hay personas hembras que asumen el género masculino. Hay machos cuya orientación sexual es homosexual. Hay personas que se saben mujeres aunque su fisionomía sea de macho, y su orientación sexual es absolutamente independiente de esto. Así, hay mujeres que nacen en cuerpos de machos y se enamoran (o se echan un polvo cada cierto tiempo) de hombres, o de mujeres. Hay hembras que deciden armonizar su cuerpo con el sexo del que se saben, y llevan a cabo todo un proceso para conseguirlo, con resultados dependientes de demasiados factores para nombrarlos aquí. Igual machos. Estas personas pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales, y pueden sentirse más relacionadas con un género que con otro. Así, puede haber personas que se saben machos pero cuya fisionomía es de hembra, y modifican su anatomía lo más posible para hacerla corresponder con el sexo del que se saben, y adoptan las características típicas de las mujeres. O de los hombres. O algo entre ambos y son andróginos y andróginas.

Hay mujeres que visten con ropa típica de hombre. Hombres que tienen un trabajo típico de mujeres. Machos que se casan con hembras que toman casi todo del género masculino. Hembras que nacieron en cuerpos de machos y son lesbianas. (Lesbiana es la palabra con la que nuestra eterna condición de alteridad como mujeres, designa para las hembras homosexuales).

Espero que haya quedado claro y que no haya escrito una idiotez, de ser así, ahí está un espacio para sus comentarios, les agradeceré que me aclaren si escribí una pendejada.


16 comentarios:

Enrique dijo...

Este tema me recuerda que hace unos días hice una consulta en el DSM-IV-TR... y me encontré, sorprendentemente, que si eres chica y te gusta desempeñar roles "varoniles" y que si eres chico y te gustan algunos roles "femeninos", tienes un trastorno de identidad sexual. Vamos, que con esto de que me gustan los/as niños/as... teóricamente para la APA estoy trastornado. Menuda panda de ...

Besos.

Ser Filosofista dijo...

Sabes lo que opino del DSM, está lejos de retratar la realidad tal cual, incluso la de los trastornos. Le fallan criterios, etcétera.

De cualquier forma Enrique, la disforia de género o trastorno de identidad sexual se clasifica como tal porque la persona tiene un sentimiento profundo de malestar originado por la discordancia entre el sexo con el que nació y al que siente pertenecer. Si no hay tal rechazo al propio cuerpo en función del sexo, no hay trastorno.

Si te sientes absolutamente identificado con todas y cada una de las cosas asignadas por género a las hembras, pero estás satisfecho con tu cuerpo (de digámoslo así: hombre), entonces no hay trastorno. Trastorno se refiere a que implica un malestar serio, un deterioro de algún tipo.

El criterio que habla de tener preferencias típicas del "otro" género, es una consecuencia más bien del criterio principal. Si yo estoy plenamente convencida de que mi sexo es femenino, es muy probable que adopte de la sociedad, los roles femeninos. Pero por sí misma, la adopción de cosas que por costumbre social, pertenecen al otro sexo, no crean un trastorno.

De todas formas, hay que tomar el DSM de forma sensata, y recordar que quitan y ponen y modifican criterios cada cierto tiempo, aún cuando esos así llamados trastornos no varíen gran cosa de generación en generación.

Está lejísimos de ser impecable, pero no te confundas pensando que según sus criterios tienes un trastorno. Sólo no eres un hombre típico (y te admiro un montón eso).

Siempre es un placer leerte. Abrazos.

Enrique dijo...

No, no Ser Filosofista, no pienso que tengo un tratorno. Para nada. Justamente lo digo por todo lo contrario, porque opino que la mayoría de las cosas descritas en ese libro no existen; quiero decir, que no son trastornos, sino cosas que la sociedad no ha aceptado (si no me equivoco, antes la homosexualidad era considerada una enfermedad). Ahora estoy en la sala de ordenadores y tengo clase enseguida; pero tan pronto como termine las clases, me paso por la biblioteca y vuelvo a sacar el manual, para comentarte con él en mano. ;)

Saludos.

Enrique dijo...

Ahora que lo tengo delante, sí, en el manual se indica lo que dices: que se ha de tener un profundo malestar originado por la discordancia entre el sexo con el que uno/a ha nacido y el sexo al cual sentimos pertenecer.

De todos modos, yo no sé qué tiene eso de trastorno. Quiero decir, que debe ser lo más normal sentirse así, y creo que más que llamarte "trastornado/a", deberían proporcionarte ayuda y ya está.

Es como si me dices que una persona tiene un trastorno por llorar la muerte de su hijo/a. Pues te diría que yo no le veo ningún trastorno, sólo que simplemente tiene un problema de lo más normal y que necesita apoyo.

Eso sí, leches, es que te indica el manual, refiriéndose a los niños, esto:

"Existe una atracción fuerte hacia los juegos y los pasatiempos típicos de las niñas. Les gusta especialmente jugar a mamá y papá, dibujar chicas y princesas bonitas, y mirar la televisión o los vídeos de sus ídolos femeninos favoritos. A menudo, sus juguetes son las muñecas (como Barbie), y las niñas constituyen sus compañeros. Cuando juegan a papá y mamá, estos niños realizan el pael femenino, generalmente el papel de madre y muestran fantasías qeu tienen que ver con mujeres. Evitan los juegos violentos, los deportes competitivos y muestran escaso interés por los coches, camiones u otros juguetes no violentos, pero típicos de los niños".

¡Ostras! Ahora va a resultar que si eres chico no te pueden gustar las muñecas, ni estar con niñas, y que lo más lógico es que se pasen el´día torturando peluches, pegándose y tirándose piedras.

Para mí que el trastornado es quien escribió esto...

Un abrazo.

Ser Filosofista dijo...

Enrique, ya. El problema es ético ¿cierto? Las implicaciones que puede tener socialmente que se catalogue como trastorno. Claro que es normal sentirte fatal si no estás en el cuerpo que deberías. Supongo que tiene que ver con estadísticas (a fin de cuentas eso es el DSM). La gran mayoría de las personas la pasan mal durante un duelo. La gran mayoría, se identifican con el sexo con el que nacen.

El criterio que mencionas no es el único, puede o no darse. Se requieren cuatro de los cinco que vienen enlistados, por lo que te digo, el simple hecho de que seas niña y te guste torturar peluches no es suficiente para clasificar dentro del trastorno. Y nos guste o no, la mayoría de las niñas se apegan al estereotipo, igual los niños. Es tan, pero tan común, que si te sabes niño, lo más probable es que termines jugando con cosas "de niño". Estadística. La mayoría de quienes no se identifican con su sexo, tienen conductas típicamente asociadas al sexo con el cual se identifican.

Con esto no quiero decir que no entienda tu postura. La diferencia con la homosexualidad es que por sí misma no genera un malestar. El malestar viene más bien del rechazo social, y si una persona homosexual está en un ambiente libre de prejuicios de este tipo, va a ser feliz y ya está (claro, si sus creencias se lo permiten). En cambio una persona con este "trastorno", puede sentirse mejor en una sociedad que le acepte, pero no quita el malestar de saberse en un cuerpo que le es ajeno.

Claro que todo esto es debatible. Por ejemplo, la hiperactividad no afectaría a un niño o una niña que crece libremente en el campo, no hay deterioro significativo en ninguna esfera de su vida, no hay desadaptación. Así, aunque su cerebro esté igual que el de otro niño o niña con el "trastorno", en términos estrictos, la cría del campo no tiene el trastorno.

Más allá de decidir si es o no un trastorno, creo que es importante saber que la forma de sanar el malestar, es armonizar su cuerpo con el sexo correspondiente, no tratar inútilmente de convencer a esa persona de que acepte el sexo con el que nació. Obviamente, eliminar la discriminación sería muy útil, pero como te decía, no resuelve por sí misma el malestar.

El problema de llamarle trastorno es que la gente que discrimina, lo toma como un supuesto fundamento. Ay de la ignorancia de la gente, Enrique, si no hubiera discriminación de ningún tipo yo no tendría problema con que dijeran que yo tengo seis trastornos juntos :p

Anónimo dijo...

Yo te quiero y para mí eres un Alfajor mío.

Ser Filosofista dijo...

Absolument.

Enrique dijo...

Sí, Ser Filosofista, el problema es ético. Pero, al mismo tiempo, es que opino también que muchas "enfermedades" se miran desde un punto de vista un tanto equivocado.

Pienso, sinceramente, que mucha gente con "Trastorno de Identidad Sexual", al igual que en el caso de la homosexualidad, no sentiría ese rechazo hacia sí misma si no viviésemos en un mundo que le impide ejercer unos roles "que no debe realizar". Es lógico querer llegar a ser del otro sexo si la única manera de hacer lo que deseas es, justamente, siéndo del sexo opuesto.

Yo creo que sí hay gente homosexual que llega a negar su condición fuertemente. Por ejemplo, en una dictadura, muchas personas homosexuales niegan serlo, se rechazan a sí mismas, y acaban proyectando el sentimiento de odio que recibe de la sociedad a otras personas homosexuales, a fin de evitar su persecución.

Por último, totalmente de acuerdo cuando dices que hay que sanar el malestar en vez de tratar de convencer a la persona de que acepte su sexo. Pero, eso sí, al mismo tiempo sería conveniente sanar el malestar social con respecto a los temas de sexo, género y roles.

Besos.

Enrique dijo...

Por cierto, ¿has leído el libro "!984", de George Orwell? Hay tantas cosas que me recuerdan a la psiquiatría y que me hacen temblar... Si quieres puedo dejarte un repertorio de frases.

De momento, con respecto a lo que has dicho antes de que el DSM se organiza en función de estadísticas, te dejo ésta:

"Se preguntó, como ya lo había hecho muchas veces, si no estaría él loco. Quizás un loco era sólo una "minoría de uno". Hubo una época en que fue señal de locura creer que la Tierra giraba en torno al Sol: ahora, era locura creer que el pasado es inalterable. Quizá fuera él el único que sostenía esa creencia, y, siendo el único, estaba loco. Pero la idea de ser un loco no le afectaba mucho. Lo que le horrorizaba era la posibilidad de estar equivocado".

Y por hoy, ya te dejo. No quiero ser plasta. xD

Besos.

Ser Filosofista dijo...

Enrique, una de las especificaciones para el trastorno de identidad sexual, es precisamente que no esté basado en el deseo de tener los beneficios que tiene ser del otro sexo. No es tan sencillo como “querer llegar a ser del otro sexo si es la única manera de hacer lo que deseas”. Al menos no si estás hablando de cosas de género, no de sexo (como lo ligado a la reproducción). Se trata más bien de verse el cuerpo de un sexo, e identificarse intensamente con el del ‘otro’ sexo, lo que produce mucho malestar (más allá del malestar que puedan producir las limitaciones de género).

La diferencia entre la homosexualidad y la así llamada transexualidad, es más profunda que las circunstancias. Quiero decir que, en un ambiente donde la aceptación para ambas personas fuera del 100%, la persona homosexual estaría feliz, porque su único problema es el rechazo social (que puede interiorizarse, claro está). En cambio la persona trans, si bien estaría mejor con esta aceptación social, seguiría sintiéndose mal por tener un cuerpo que siente que no le pertenece. El malestar reside en no sentirse identificada/o con su cuerpo y a esto se le aúna el rechazo social. En la homosexualidad el único problema es esto último, así que en ese sentido, no son comparables.

Sí, déjame el repertorio de frases. Gracias por lo que escribiste sobre el loco. El DSM no define los trastornos basándose únicamente en la desviación de la media, sino en la medida en que trastorna la vida de la persona (por eso incluye ese criterio de que tiene que generar deterioro significativo en algunas áreas de la vida de la persona). Por eso el retraso mental es un trastorno, y tener un CI de 170 no (y mira que también puede ser desadaptativo en cierto sentido).

Sólo aclaro, no es que defienda el DSM a ultranza, si yo sé que está lleno de errores y que esa cosa de “no especificado” casi le da al traste a todo lo demás. También sé que la gente justifica su discriminación por los y las demás en la ciencia, mal entendida. La ciencia en teoría, no emite juicios de valor. Entonces lo que tenemos que cambiar es la interpretación social que le damos a las cosas. Como te decía, a mí no me haría problema que me dijeran trastornada si no tuviera consecuencias sociales. El problema no está en la definición científica sino en la interpretación social, es ahí donde se tiene que hacer el cambio.

Creo yo :p

Un abrazo del tamaño de España.

Enrique dijo...

Hola, Ser Filosofista:

Es que, a ver... Si la homosexualidad antes era considerada una enfermedad que los y las psicoterapeutas decían (y muchos/as lo dicen hoy día) poder curar; si el autismo era considerada una patología cuyo origen provenía de una educación fría por parte de padres y madres; si van a cambiar algún rango en la visión de la anorexia, lo cual nos muestra su inestabilidad; si cada DSM que sacan no hacen más que aumentar y aumentar el número de psicopatologías, incluyendo cada vez más visiones exageradas de ciertas cosas; si basan los estudios mayoritariamente sin herramientas científicas como puede hacer una persona dedicada a la microbiología; si la inclusión o exclusión de ciertos síndromes, como el SAP, depende de la subjetividad y el voto del psiquiatra que lo acepta o rechaza... ¿crees que puede tomarse en serio?

Hay muchas cosas que me disgustan; no sólo a nivel teórico, sino que también a nivel práctico e interpretativo.

El problema, y por tanto también el cambio, no es sólo por sociedad, sino que también en la misma psiquiatría u otras profesiones.

¿Tú sabes lo que es que te manden un niño cuyo informe dice que tiene un bajo Cociente Intelectual, que es tratado como tal, que tiene la autoestima por los suelos... y que cuando trabajas con él descubres que lo que tiene es dislexia? ¿O que una maestra te mande un alumno de 2 años para que le trates, con la excusa de que es hiperactivo, sólo porque no le soporta y quiere deshacerse de él?

No sé mucho del tema. Sólo sé que quería especializarme en Educación Especial y acabé muy desilusionado, y que a veces te mandan alumnos/as con supuestos problemas... que, a mi parecer, no tienen. Pero claro, es mucho más fácil decir "mándalo a un/a psiquiatra y que le dé un puñado de pastillas", y tratarle como un/a enfermo/a inútil, a ponerte seriamente con el niño o la niña y tratarle correctamente, desde una perspectiva pedagógica, con la finalidad de ayudarle.

Enrique dijo...

Bueno, te dejo algunas frases del libro:

1 "- Dime -murmuró Winston-, ¿cuándo me matarán?

- A lo mejor, tardan aún mucho tiempo - respondió O'Brien -. Eres un caso difícil. Pero no pierdas la esperanza. Todos se curan antes o después. Al final, te mataremos".

En el libro habla de matar literalmente. Pero a veces pienso esta escena, al hablar de la psicología o la psiquiatría, como una muerte metafórica. Por ejemplo, cuando tienes unas ideas, o una forma de ser, y viene un/a psicólogo/a a decirte cómo debes pensar, sentir o ser. Cuando eres bisexual y te dicen que la bisexualidad es sólo una fase para alcanzar la homosexualidad e intentan convertirte en homosexual.

2 "Estarás hueco. Te vaciaremos y te rellenaremos de... nosotros".

Para esto muchos/as especialistas son auténticos/as especialistas, jaja.

3 "Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... incesantemente".

Hoy día muchas personas piensan que el problema son ellas, que están enfermas y que nada hay que hacer. No es que te piropeen por la calle, es que eres histérica; no es que el machismo te denigre, es que las feministas estáis todas locas; no es que tu padre pueda maltratarte... es que eres una depresiva. Me he encontrado con muchas personas que, por haber sido diagnosticadas... al final son pisoteadas constantemente. Y no sólo por la gente, también por sus psicólogos/as. Recuerdo el caso de una amiga a quien su psicóloga le dijo que era una paranoica por buscar información sobre el feminismo y por pensar que se presiona a las mujeres que no dan el pecho.

4 "- ¿Cuantos dedos ves aquí, Winston?

- Cuatro
- ¿Y si el partido te dijese que son cinco?".

La realidad muchas veces no es la realidad en sí misma, sino lo que "los y las de arriba" dictan que es la realidad. Si el o la psiquiatra te dice que son cinco dedos, son cinco. Y si tú ves cuatro... toma un par de pastillas.

5 "Las bombas voladoras que caían a diario sobre Londres eran probablemente lanzadas por el propio gobierno de Oceanía 'solo para mantener a la gente asustada".

No sé si hay Gobiernos que han llegado hasta el punto de atacar a su propio pueblo para asustar a la población y justificar una guerra (pienso que sí, pero no tengo pruebas, así que no puede ser válido. Además, si te lo dijese me mandarías a un centro psiquiátrico xD). Pero sí sé que muchas "teorías" surgen por conveniencia del Gobierno. Por ejemplo, el neo-feminismo y el naturalismo le sirven a los gobiernos actuales para lograr aumentar la tasa de natalidad. Si mañana necesitan decir que usar un preservativo es conservador y que lo progresista es hacer el amor con fines reproductivos, no te quepa duda de que no tardará en surgir autores/as que lancen libros hablando sobre ello.

6 "Todo el clima del pensamiento será distinto. En realidad, no habrá pensamiento en el sentido en que ahora lo entendemos. La ortodoxia significa no pensar, no necesitar el pensamiento. Nuestra ortodoxia es la inconsciencia."

A lo largo de la historia, estar loco/a o estar enfermo/a, ha significado, o bien pensar diferente, o bien simplemente pensar. Y si era sobre temas religiosos... simplemente te llamaban blasfemo/a y hereje.

7 "Lo más característico de la vida moderna no era su crueldad ni su inseguridad, sino sencillamente su vaciedad, su absoluta falta de contenido".

En un mundo donde ya hasta quien padece la pérdida de un familiar tiene que tomar pastillas en vez de recibir ayuda y apoyo... acabaremos en el vacío.

8 "Quizás uno no deseara tanto ser amado como ser comprendido".

9 "La consigna de todos los despotismos era: 'No harás esto o lo otro'. La voz de mando de los totalitarios era: 'Harás esto o aquello'. Nuestra orden es: 'Eres'".

El "eres o no eres" es una de las formas más represivas de te controlen y opriman, aun sin si quiera saber que lo están haciendo.

Besos.

misteriosa dijo...

Así me gustan a mí las cosas, bien explicaditas, "para tontos". Nunca hasta ahora lo había entendido tan bien. Un post perfecto, de verdad. Te felicito y te agradezco a partes iguales por haberlo escrito.

Ser Filosofista dijo...

Enrique, creo que exageramos al decir que no debemos tomar en serio el DSM IV. Hay que tener criterio, saber que la forma en que clasifican los trastornos tiene errores y que hay que tener cuidado al utilizarlo, por eso mismo.

Pero creo que lo que a ti te molesta es el mal diagnóstico, y eso es error de praxis, no del DSM. Confundir retraso mental con dislexia, con los criterios tan claramente definidos, a mí me parece falta de conocimiento sobre ambos temas, más que error del Manual.

Igual el abordaje de cada problema, no lo define el DSM. Que a una cría hiperactiva se le atasque de pastillas, o se le trate con psicoeducación, o con herbolaria, no está definido por el DSM.

Gracias por las frases.

Un abrazo.

Enrique dijo...

No, Ser Filosofista. Lo que me molestan son ambas cosas: tanto el mal diagnóstico, como partes del DSM. Cuando en el futuro añadan el SAP o les dé por incluir la homo/bisexualidad... ¿cómo te lo tomarás?

Besos.

Ser Filosofista dijo...

Es que la cosa se va perfeccionando, dudo mucho que pongan cualquiera de las dos (el SAP y la homosexualidad).