6.9.12

¿Vale la pena continuar con esa relación?

Contesta estas preguntas, te servirán para orientarte:


  • ¿Estás haciendo cosas que van en contra de tus principios, o de las cosas que te gusta realmente hacer? A veces terminamos cediendo a lo que nuestra pareja quiere por miedo a perderla, y terminamos perdiéndonos nosotras. Estoy incluye dejar de ver a la gente que quieres, sentirte asfixiada, o aislada totalmente.
  • ¿Esa persona saca lo peor de ti? Es algo bien triste cuando te das cuenta de que te convertiste en algo que no eras, a raíz de una relación. Por ejemplo, cuando toda tu familia y tus amistades te dicen que antes te veías más feliz, que extrañan a la que solías ser, o frases por el estilo, es señal de que algo está mal.
  • ¿Sientes que constantemente estás justificando a tu pareja? Ya sea contigo misma, o con gente cercana a ti, cuando sientes que siempre tienes que explicar sus conductas, es porque tú misma y a te diste cuenta de que hay un problema.
  • ¿Cambias constantemente tus planes por esa persona? O peor aún ¿dejaste de hacer planes, dejando que todas las decisiones las tome tu pareja? 
  • ¿Cómo te sientes la mayor parte del tiempo cuando estás con esa persona? ¿Te sientes libre, cómoda, o tensa? ¿Cuáles son los sentimientos más comunes estando con tu pareja? ¿Son positivos, o negativos para ti? Recuerda también que no hace falta que la mayor parte del tiempo sean negativos. A veces después de un mal momento, te puede pedir perdón, y creen que "arreglaron" las cosas, pero sabes perfectamente que va a volver a suceder, y puedes vivir así por cien años si no lo detienes. 
  • ¿Cómo trata a tu familia y amistades? ¿Encuentra explicaciones de por qué no deberías, según su criterio, relacionarte con esa gente? Esta es una forma de aislarte, lo que reduce las posibilidades de que alguien que ve la relación desde afuera, pueda comentarte cuando ve que algo anda mal. 
  • ¿Te sientes libre de expresarle cualquier inconformidad sin miedo? ¿Sientes que te expresa sus inconformidades de forma asertiva? En una pareja sana, las dos personas saben expresar sus inconformidades de manera que no lastima a la otra persona, y saben también resolver los problemas sin hacer sentir mal a su pareja. Si te cuesta decirle lo que sientes por temor a represalias, o te habla de lo que le molesta de manera ofensiva, agresiva o simplemente te ignora, es hora de replantearte si quieres seguir con esa relación. 
No creo siquiera que tenga que poner aquí algo de: "si contestaste a la mayoría que sí...". Es como muy obvio. 

A veces pensamos que para terminar una relación hace falta que la persona nos deje de gustar, o dejemos de quererla. Si tuviéramos el mismo criterio para dejar una droga ¿qué pasaría? Si creyéramos que para dejar la cocaína hace falta antes dejar de disfrutarla...


4 comentarios:

Enrique dijo...

El problema es que el amor es como la droga. Te engancha... y luego aunque lo pases mal no sabes cómo hacer para dejarla...

Yo como todo lo racionalizo, como todo cuanto pienso, hago o siento ha sido previamente pensado, a la mínima que dejo te tener motivos, razones, para que algo o alguien me guste, deja automáticamente de gustarme. Pero, no sé, alguien que sea muy sentimentalista... ¿qué podría hacer para no "recaer"?

Saludos.

Anónimo dijo...

:/

Argelia dijo...

El problema es que el amor (si es que eso es amor) apendeja, así nomás.

mamisepa dijo...

creo que el problema está en que los humanos, así en general, somos poco "aventureros". Nos acomodamos a una situación y, a poco bien que nos vaya, seguimos así aunque no nos convenza del todo. Los cambios nos dan mucho miedo, parece que tuviéramos que saltar a un precipio sin red y sin saber qué hay abajo. Lo que no sé es hasta qué punto todo esto es fruto de la educación que se nos ha dado para tenernos "atados" y calladitos y ser útiles al sistema. Claro, al sistema no le conviene que pensemos, que nos cuestionemos las cosas, que preguntemos tantos "por qués", así que nos adoctrinan para conformarnos con algo que no sea tan malo, y si nos quejamos, nos cuentan historias de gente que está mucho peor, y hala, calladitos y sumisos como borregos. Bueno, vaya tocho he soltado. Un saludo