Yo encuentro en el cuestionamiento un hábito muy constructivo. Hoy me di cuenta de que algunas personas confunden cuestionar con criticar, y es que a veces del cuestionamiento se deriva alguna crítica, constructiva o no. Me gustaba mucho dar una clase en un jardín de niñxs, donde aprendían a cuestionar cada cosa que se les enseñaba. Así desarrollaban el pensamiento crítico. Lo malo es que no todo mundo toma bien que se le cuestionen las cosas, y la maestra que les daba el resto de las clases se enfurruñaba un poco cuando llegaba al salón y los niños estaban jugando con juguetes "para niñas". Creo que las personas crecemos como tales cuando nos cuestionamos las cosas, nuestras posturas y opiniones, por difícil que sea. Por ejemplo yo, después de años de hablar de la explicación social de la violencia de género, me lo empecé a cuestionar. La violencia no puede ser explicada con un solo factor, creo yo, y eso es lo que algunas feministas veníamos haciendo desde tiempo atrás...
Comentarios
La respuesta dada no sigue una línea con lo que se plantea. Es sólo una manera de desviar la atención de un tema que te incomoda, por tus razones muy personales.
Tal vez la parte donde parece brincar de un tema a otro, es creer que la aseveración "si no se tienen esposos e hijxs, se dispone de tiempo libre" subyace a la primera frase, cuando probablemente es una conclusión precipitada. Tal vez lo que significa la primera frase es sólo que los maridos e hijxs son impostergables a diferencia de otras actividades, al menos desde la perspectiva de la primera persona.
Lo que (a mí me) resulta bastante incómodo, es cualquier presión social dirigida hacia tener hijxs. Cualquier cosa que se le parezca. Incluso el considerar que una mujer no está seriamente ocupada si no es madre. Y la idea aquí es traer la atención al tema, no desviarla.