Dicen por ahí que no se mueve una pluma de ave sin la voluntad de Dios. Démosle gracias entonces a que ha sido su santa voluntad que nos veamos envueltos y envueltas en las siguientes situaciones: Las guerras: las dos más famosas. Las guerras francesas. La guerra en México. La guerra del Golfo, la guerra en Chiapas, la guerra en Kosovo, la guerra en Rusia, la guerra en Armenia, la guerra en Corea, y todas las demás. La tiranía: gobiernos como los que han tenido España, Yugoslavia, Chile, Argentina, Japón, China, etc. Las enfermedades: la varicela, la tifoidea, la peste, el sida, la corea de Huntington, y las otras. La maldad entre las personas: el abuso sexual, la tortura, la violencia emocional, el rapto, el secuestro, los asesinatos. Aquí, hay gente que opina que eso es algo entre personas y no con Dios, pero volvemos al principio ¿no se supone que no pasa nada sin que sea Su voluntad? También demos gracias a Dios por el Yihad, por la Santa Inquisición, por la guerra cristera, por el...
Comentarios
La respuesta dada no sigue una línea con lo que se plantea. Es sólo una manera de desviar la atención de un tema que te incomoda, por tus razones muy personales.
Tal vez la parte donde parece brincar de un tema a otro, es creer que la aseveración "si no se tienen esposos e hijxs, se dispone de tiempo libre" subyace a la primera frase, cuando probablemente es una conclusión precipitada. Tal vez lo que significa la primera frase es sólo que los maridos e hijxs son impostergables a diferencia de otras actividades, al menos desde la perspectiva de la primera persona.
Lo que (a mí me) resulta bastante incómodo, es cualquier presión social dirigida hacia tener hijxs. Cualquier cosa que se le parezca. Incluso el considerar que una mujer no está seriamente ocupada si no es madre. Y la idea aquí es traer la atención al tema, no desviarla.