Tengo un enamoramiento intelectual severo con este blog. A veces publica cosas con las que no coincido, pero no deja de fascinarme su lectura.
Yo encuentro en el cuestionamiento un hábito muy constructivo. Hoy me di cuenta de que algunas personas confunden cuestionar con criticar, y es que a veces del cuestionamiento se deriva alguna crítica, constructiva o no. Me gustaba mucho dar una clase en un jardín de niñxs, donde aprendían a cuestionar cada cosa que se les enseñaba. Así desarrollaban el pensamiento crítico. Lo malo es que no todo mundo toma bien que se le cuestionen las cosas, y la maestra que les daba el resto de las clases se enfurruñaba un poco cuando llegaba al salón y los niños estaban jugando con juguetes "para niñas". Creo que las personas crecemos como tales cuando nos cuestionamos las cosas, nuestras posturas y opiniones, por difícil que sea. Por ejemplo yo, después de años de hablar de la explicación social de la violencia de género, me lo empecé a cuestionar. La violencia no puede ser explicada con un solo factor, creo yo, y eso es lo que algunas feministas veníamos haciendo desde tiempo atrás...
Comentarios
Muchas gracias por este enlace. Y menos mal que no coincides conmigo en muchas cosas... ¡Sería terrible que siempre estuviésemos de acuerdo!
Un cordial saludo desde la Máquina.